¿Cómo hemos evolucionado en la lucha contra la violencia machista?

Fils presenta una infografía para mostrar los principales cambios en la lucha contra la violencia machista en los últimos años.
Mans feministes i 25N
Fundació IRES
25 noviembre de 2019

Hoy 25 de noviembre, con motivo de la conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia hacia las Mujeres, el equipo del proyecto Fils presenta una infografía que muestra algunos de los principales cambios que ha vivido la lucha contra la violencia machista en los últimos años. Una lacra social que ya se ha cobrado la vida de 51 mujeres en lo que va de año.

Una parte de esta evolución tiene que ver con el lenguaje que, más allá de ser un conjunto de palabras, agrupa un conjunto de significados compartidos con los que designamos la realidad, la interpretamos y la creamos simbólicamente. Por este motivo, hay que darle la importancia que le corresponde. Así, por ejemplo, ya no hablamos de violencia doméstica, sino de violencia machista, con todo lo que ello representa.

La mirada hacia la violencia machista ha vivido una gran apertura, saliendo de la visión limitante heteropatriarcal y la perspectiva de mujer blanca occidental en el movimiento feminista, para pasar a tener una dimensión más global, donde todo el mundo es sujeto implicado y donde se tienen en cuenta todos los factores que afectan a la mujer: de origen, culturales, condiciones sociales, etc. La mujer ya no es vista sólo como víctima, sino como mujer superviviente, y la percepción de la violencia como únicamente física ha pasado a denominarse «violencias», en plural, incluyendo otras como la económica , la estructural o la obstétrica.

Todos estos cambios y muchos otros han sido posibles gracias a la acción transformadora de un feminismo que avanza decidido a cambiar las cosas, y que ha trascendido al género femenino, provocando cambios también en la mirada de los hombres. Ya hay voces masculinas que han superado el «Not all men» o el «No va conmigo» para reconocer que son agentes activos y responsables del cambio. Hombres que dicen «Soy Cambio».

Y es que el cambio radica principalmente aquí: sin hombres que ejerzan la violencia machista no habrá violencia machista. Pero para ello necesitamos la implicación de todas las personas, porque toda la sociedad somos responsables. ¿Nos atrevemos reinventarnos y reflexionar sobre cómo nos relacionamos con la sociedad? Ahora es el momento.