Dones Lliures de Matadepera entrevistan a Aharon Fernández

El psicólogo del Proyecto Fils conversa con esta entidad en el marco de #CosintComplicitats, un programa de charlas en streaming que alberga profesionales y activistas implicadas en la lucha por la igualdad
Dones Lliures de Matadepera entrevisten a l’Aharon Fernández
Fundació IRES
16 abril de 2020

La entidad de jóvenes feministas de Matadepera es un espacio abierto que pretende acoger las inquietudes la juventud del municipio alrededor de la lucha feminista. Recientemente puso en marcha un programa de charlas en streaming con profesionales y activistas de todo tipo, bajo el nombre #CosintComplicitats. En su canal de Instagram pudimos ver y escuchar a psicólogas, activistas, ilustradoras, fotógrafas y abogadas compartiendo su mirada sobre los feminismos. Parece que esta oleada feminista se caracteriza como nunca por la construcción colectiva de conocimiento.

Aharon forma parte del equipo de psicólogas del Proyecto Fils, nuestro servicio de atención terapéutica y educativa dirigido a familias y personas que están viviendo alguna situación de conflicto. Las chicas de Mujeres Libres orientaron la entrevista a su especialidad, el trabajo con hombres que quieren reflexionar sobre la forma de vivir su masculinidad en el grupo terapéutico Soy Cambio. El objetivo de este grupo es analizar y construir otras formas de ser hombre alejadas de la masculinidad hegemónica, para producir un cambio positivo en la sociedad.

El objetivo de los hombres que quieren dejar de ser machistas no seria entrar en el feminismo, sino transformar su entorno en esta dirección, precisamente siendo conscientes de sus privilegios y usándolos.

En esta conversación reflexionaron especialmente sobre el papel de los hombres en la ecuación del feminismo, un debate que siempre ha generado posiciones muy diversas. Según Aharon, la participación de los hombres en la lucha feminista es crucial, puesto que forman parte del problema y de la solución, pero nunca puede hacerse cogiendo protagonismo ni ocupando espacios. Por el contrario, tienen que empezar por escuchar, observar, leer, ver documentales, hablando con las mujeres de su alrededor y reflexionando sobre cómo despliegan el machismo en su día a día.

Siguiendo esta línea, abordaron el tema de los privilegios, inherentes a la misma masculinidad y que impide a los hombres ser conscientes. Reconocer el machismo que hay en nosotros es un paso imprescindible para empezar esta transformación, el punto de partida para romper esta falsa ilusión de igualdad que tienen los hombres. Señaló nuestro psicólogo que no sólo tenemos que trabajar la parte identitaria de la masculinidad (aquello que me hace ser hombre), sino nuestra posición de poder y privilegio ante las mujeres, cómo este machismo se materializa en la forma en que nos relacionamos con hombres y mujeres cada día (en el trabajo, en la escuela, en la calle, etc). Es decir, revisarnos no solo intelectualmente, sino también a nivel personal y en nuestras prácticas.

Aharon propone, como trabajo que también hace con los miembros del grupo, hacer una lista de los privilegios que tienen los hombres para tomar conciencia de los mismos. Es importante contrastarla con las mujeres de su alrededor, porque “el privilegio lo tiene que señalar la persona oprimida, no el privilegiado, puesto que no somos conscientes”. Por otro lado, ante la pregunta de qué decir a los hombres que quieren dejar de ser machistas, convinieron que el objetivo no seria entrar en el feminismo, sino transformar su entorno en esta dirección, precisamente siente conscientes de sus privilegios y usándolos. Además, esta deconstrucción debe hacerse desde la responsabilidad, y no desde la culpa; “no son culpables del machismo o el patriarcado, pero sí son responsables de cómo se relacionan con las mujeres u otros hombres”. Y, los que ya han empezado este camino, deben huir de las medallas, de recrearse por los actos que “los hacen más feministas” y, en todo caso, dar reconocimiento a las mujeres que los han ayudado a llegar hasta aquí.

El feminismo no te ataca a ti como hombre, sino a las estructuras que hacen posible el machismo y la subordinación de las mujeres

Qué hacen los hombres cuando los acusan de ser machistas? Explicó que el machismo es como una segunda piel, y que las actitudes reaccionarias ante la acusación de ser machista normalmente se basan en el miedo o la rabia, en vez de preocuparse para reparar y revisar su masculinidad.

Por otro lado, le dieron vueltas a otro tema que genera debate, como es el impacto que también tiene el heteropatriarcado en los hombres. Evidentemente hay un peaje: castración emocional, dificultades para reconocer la vulnerabilidad, no pedir ayuda, la utilización de la violencia… Toda una serie de prácticas que reafirman nuestra masculinidad. No obstante, el sufrimiento de un hombre que es oprimido por no cumplir con la masculinidad hegemónica sólo se puede concebir en un nivel micro, puesto que a un nivel macro nos situamos en el privilegio y el monopolio de la violencia.

Un otra de las conclusiones a la cual llegaron es que tenemos que conseguir que los hombres entiendan el feminismo como una cosa positiva, algo que les hace crecer. El feminismo no te ataca a ti como hombre, sino a las estructuras que hacen posible el machismo y la subordinación de las mujeres a los hombres en todas las esferas de la sociedad.

Finalmente, pensando en las más pequeñas y pequeños, tenemos que pensar conjuntamente cómo educamos en el feminismo. Aharon propuso educar en la libertad y que los niños y niñas tengan referentes diversos.

Tejer espacios de trabajo con hombres y hacerlos partícipes del cambio que ya ha llegado a la sociedad es imprescindible. El feminismo es imparable, y los hombres tienen que decidir si sólo quieren ser parte del problema o, además, parte -y solo parte- de la solución.