El Tercer Sector ante la crisis de la COVID-19: reflexiones y experiencias

L'Institut d'Innovació Social d'ESADE publica un informe que recopila els reptes, experiències i reflexions que ens deixa la pandèmia
Fundació IRES
21 agosto de 2020

Este año ha sido probablemente el año de la incertidumbre. Cómo dijimos hace varias publicaciones, afrontar la COVID-19 ha sido un esfuerzo colectivo sin precedentes y, a su vez, será un precedente en sí mismo, puesto que parece la acción social y la solidaridad serán indispensables. El futuro de la sociedad, y por tanto del sector, está lleno de incógnitas, y necesitamos espacios de reflexión y análisis para ofrecer respuestas a la altura de las circunstancias.

El Tercer Sector resiste a la sombra de una paradoja: las entidades de atención socio-sanitaria prevén una peor financiación –recursos, con muchos nombres–, y las personas usuarias nos necesitarán más que nunca (paro, pobreza severa y/o cronificada, sinhogarismo, malnutrición, brecha digital, inclusión laboral…). En este contexto, El Instituto de Innovación Social de ESADE ha organizado un espacio de reflexión e innovación colectiva que pretende poner sobre la mesa un análisis de las consecuencias de la crisis, retos compartidos y posibles estrategias que habrá que desplegar para no olvidar a los que han recibido (o recibirán) con más intensidad el impacto de la nueva crisis.

Han sido muchas las entidades que participamos en esta mesa a través de órganos de gobierno y dirección, compartiendo la visión y realidad de sus equipos, y planteando nuevos caminos de oportunidades que han de contemplarse. Desde la Fundación IRES somos parte de este punto de proyección hacia un nuevo futuro. En esta publicación, Ignasi Carreras, director del Programa Esade-*PwC de Liderazgo Social, plantea un mapa de la situación actual, identifica tendencias y propone temas relevantes como la innovación, la digitalización, el trabajo en red, la cooperación entre entidades, entre otros aspectos que se tienen que tener en cuenta.

¿Qué cambiará en la vida de las personas usuarias? ¿Y para los socios y socias? ¿Qué cambiará en nuestros equipos? ¿Cómo evolucionarán los programas? ¿Cuál será nuestro rol de influencia? ¿Qué pasará con las subvenciones de las Administraciones? ¿Cómo se reinventará la organización y la forma de trabajar?

En este informe se pretende dar respuestas a diversas de estas preguntas y marcar un punto de partida hacia una nueva manera de pensar y de hacer en el sector.