Reflexiones para encarar el primer trimestre escolar con nuestras familias

Los equipos nos explicamos como la creación de espacios de expresión personal y colectiva serán esenciales para poder gestionar las preocupaciones y la incertidumbre de la situación
Fundació IRES
8 septiembre de 2020

Sabíamos que volver a una «nueva normalidad» no sería fácil y más bien el reto ha sido el de reconstruir nuestra realidad diaria con el escenario que nos está dejandoa la pandemia.

Esta crisis sanitaria ha puesto en evidencia la brecha social y de vulnerabilidad que afecta a nuestra sociedad pero aún así, las entidades sociales no sabemos hacer otra cosa que poner el foco en las personas que viven en un estado de mayor vulnerabilidad y al mismo tiempo, mirar hacia delante y trabajar en la adaptación y en la mejora de los servicios que ofrecemos y con los recursos que tenemos al alcance.

Siendo una vuelta tanto excepcional, hemos preguntado a nuestros equipos de profesionales cómo se plantean la reanudación de las actividades de acompañamiento y apoyo socioeducativo en esta vuelta.

Como nos explica Mireia Hernando, coordinadora de proyectos de la Fundación IRES en el distrito de Sant Marí de Barcelona, ​​lo primordial es que podamos volver a ofrecer los espacios de apoyo y acompañamiento socioeducativo a las familias, y que puedan reencontrarse con las profesionales .

Somos conscicentes de que, este año, tendremos que estar más pendientes que nunca de las necesidades básicas de niños y familias y coordinarnos con los servicios sociales y otras entidades que se dediquen a proveer de recursos básicos, y también con recursos de apoyo emocional , para que de asegurarnos de que las personas para las que trabajamos puedan ser atendidas de forma integral. Para nuestros servicios, también será muy importante continuar con la coordinación con las escuelas, que ha sido más estrecha que nunca durante el confinamiento, así como reforzar la coordinación con los proyectos y servicios de salud

«Con las familias que atendemos, aprendemos juntas»

Asimismo, el trabajo en Red y comunitario se hace más importante que nunca, ya que las necesidades son mayores y queremos trabajar con una mirada integral con las familias. Sin embargo, los protocolos de salud nos impondrán limitaciones de espacios, de ratios y de tipo de actividades, lo que significa que las profesionales tendremos que ser más creativas y creativos que nunca, encontrando nuevas maneras de intervenir: compartiendo espacios comunitarios del barrio, elaborando con diferentes profesionales los proyectos, reinventando las actividades, los materiales … Pero manteniendo siempre el vínculo con las familias y los niños y niñas.

En el Casal en familia, por ejemplo, un proyecto desde donde ofrecemos acompañamiento socioeducativo a familias con el objetivo de que mejoren las habilidades parentales y el vínculo afectivo con sus hijos e hijas, este curso se pone en marcha con una amalgam de emociones y sensaciones ante esta nueva realidad.

Daniel Jiménez, coordinador de los equipos de atención integral en Baleares, nos cuenta que por un lado, el equipo de educadoras y educadores tienen muchas ganas de volver a ver a las familias que conforman el universo del Casal y de encontrarse con otras nuevas. Porque todo ello, significa seguir aprendiendo y fomentar nuevas formas de relacionarnos, nuevos espacios hábitos que hagan que la vida de nuestros niños sea más plena. Con las familias que atendemos, aprendemos juntas.

Pero, como contrapartida, también se percibe una inquietud muy grande dada la evolución de la situación sanitaria que estamos atravesando. La amenaza de una segunda ola de rebrotes nos abre una serie de preguntas que a veces cuesta de gestionar y encontrarles respuestas. ¿Cómo podremos llevar a cabo nuestras actividades? ¿Tendremos los espacios que necesitamos para hacerlo? ¿Cómo será la vuelta a la escuela? ¿Cómo afectará la salud relacional y emocional de los niños y niñas esta situación?

A pesar de estas inquietudes, extraemos una de las pocas certezas que tenemos: y es que tenemos que aprender a vivir en un mundo de incertidumbres y tratar de transmitir optimismo a nuestras familias. Acaso no sea sólo un «todo irá bien», sino más bien un «os acompañamos», «estamos a vuestro lado» y aceptar que el miedo y la desazón son emociones necesarias y de las que podemos aprender para fortalecer nuestras propias capacidades .

¿Qué aspectos, dentro del contexto de la pandemia, se quiere trabajar con la infancia? ¿Y las familias?

A lo largo del confinamiento, de manera telemática, y durante el campamento de verano a lo largo de 5 semanas entre los meses de julio y agosto, hemos tenido la oportunidad de trabajar con nuestras familias y especialmente con los niños todo lo que supone vivir en el contexto de pandemia actual. Hemos informado de la situación que estamos viviendo, de las medidas que se deben tomar, de las consecuencias que han podido sufrir y dar espacio para poder expresar sus emociones al respecto. Durante la reanudación de la actividad seguiremos en la misma línea, haciendo énfasis en la responsabilidad común con el fin de acabar con la pandemia, reforzando las medidas individuales a tomar y seguir ofreciendo un espacio para que puedan expresar con libertad lo que sienten por la situación que estamos viviendo.

En resumen, estas son las recomendaciones o guías que proponen nuestros compañeros y compañeras de la atención y el acompañamiento integral a familias para atravesar esta nueva etapa:

1- Crear red: Crear o reforzar sus redes tanto de apoyo formal (entidades y servicios que puedan dar soporte) como las más cercanas: otras familias, amistades, vecinos y vecinas …

2- Compartir los cuidados: Colaborar en el cuidado de los niños y la familia para poder acompañarnos y compartir espacios de cuidado y bienestar personal, donde el diálogo, la escucha, la complicidad nos permitan aligerar las cargas y tensiones para poder crecer en bienestar y vínculo.

3- Buscar los espacios comunes que podamos sentir como nuestros: La plaza del barrio, a la salida de la escuela, en el rellano de casa, en el huerto comunitario, el esparcimiento, el Casal en Familia, en el hogar de ancianos de sus distritos … Desde la seguridad y la responsabilidad por la salud.

“Cuando el YO se reemplaza por el NOSOTROS, incluso la enfermedad se convierte en bienestar. Malcom X