Repasando el 2020

Repasamos el año a través de la carta de reflexión de Natalia Valenzuela Pulido, Directora de la Fundación IRES
Fundació IRES
24 diciembre de 2020

Este año hay un protagonista indiscutible que nos sigue acompañando en estos últimos días del 2020 y que parece que seguirá con fuerza en el inicio del 2021: la irrupción del virus Covid-19 y todas las consecuencias acaecidas desde su eclosión. En marzo, la pandemia nos cerró sin previo aviso ni preparación para una situación de emergencia sanitaria en la que, por seguridad, no se nos permitía movernos libremente por nuestros municipios, ir a trabajar o a estudiar o incluso encontrarnos con nuestros vecinos más cercanos y nos manteníamos cerrados con un seguimiento informativo lleno de caos de contagios y muertes.

Sostener nuestras vidas tal como lo estábamos haciendo unos días antes formaba ya parte del pasado y evidentemente nuestra organización, como muchas, tuvo que adaptarse en poco tiempo a todas las exigencias que la situación requería: apoyo, acompañamiento, salud, protocolos, trabajo a distancia… Nuestra planificación anual tomó un giro inesperado teniendo que dar respuesta ágil y eficaz a la situación sobrevenida.

Desde todos los servicios y territorios donde actuamos, el choque con la nueva situación y las consecuencias de esta fueron visibles rápidamente. Las necesidades de las familias no se detenían, ni sus procesos, al contrario emergían nuevas dificultades a las ya existentes. Muchas de ellas deberían afrontar dificultades más duras que las que habían experimentado hasta el momento, desapareciendo en muchos hogares los ingresos, precarios pero periódicos, que habían llegado hasta ese momento. Se evidenció que la oportunidad de hacer teletrabajo sólo era real para un sector de la población y que el seguimiento escolar con los recursos tecnológicos adecuados no era posible para todos los niños y niñas y jóvenes.

En esta era de plena expansión de las TIC, de un nivel de globalización del consumo sin precedentes, la crisis por la Covid-19 ha puesto de manifiesto que cuando la tecnología no va de la mano de la innovación social y de unas políticas públicas que favorezcan a todos, el resultado es el incremento de la desigualdad.

La familiaridad con la tecnología de las nuevas generaciones no aseguraba tampoco que muchos niños y sus familias esquivar la brecha digital, ya que no se trata del nivel de conocimiento sino del acceso igualitario a las oportunidades. Para estas familias, esta privación de material y conectividad ha significado en los últimos meses incrementar su situación de vulnerabilidad. Ante esta realidad, desde el sector social no podíamos tardar mucho en activar nuevos recursos para dar respuesta a las nuevas necesidades. Necesidades que no existirían de haber tenido un sistema basado más sólidamente en la igualdad de oportunidades. La brecha digital haría patente la brecha social en que vivimos como sociedad. En este contexto, desde IRES impulsamos el mes de marzo con dos iniciativas solidarias «Dibujamos sonrisas» y «Conectamos oportunidades» para poder ayudar a dar soluciones tecnológicas a muchas de las familias atendidas que acontecieron éxito con más de 70 familias beneficiadas.

A pesar del choque y el elevado grado de incertidumbre e imprevisibilidad de la situación 2020, hemos podido mantener nuestros servicios e incluso hemos podido incrementarlos en algún caso como la réplica del proyecto Click en Baleares, territorio donde este año también hemos vivido el traslado de la sede de Palma a un nuevo local.

En Cataluña la ampliación de los hogares de apoyo a familias que han sufrido violencia machista en diferentes municipios de comarcas de Girona ha permitido incrementar nuestro ecosistema de proyectos en este territorio. A escala transversal, la construcción del II Plan de Igualdad para la diversidad sexual y de género ha sido un gran logro y en este sentido, también quisiera destacar el trabajo desarrollado en un nuevo modelo competencial que nos permita seguir adaptarnos a los cambios que seguro vendrán.

En esta adaptación constante, también fueron campañas como el esperado Sant Jordi, uno de los eventos corporativos más esperados del año para todas nosotros, y que también, se tuvo que transformar. Sant Jordi 2020 se ha caracterizado por una propuesta digital con apertura de tienda online que nos descubrió una nueva forma de llegar a los ciudadanos y ciudadanas. En diciembre esperamos poder impactar aún más a la ciudadanía con la campaña «Céntimo a céntimo», que los Restaurantes Viena tendrán activa durante todas las fiestas y que nos permitirá sostener proyectos de la entidad de financiación privada.

En este mundo tecnológico en el que muchas de nosotras hemos estado ante una pantalla dando lo mejor de cada una, hemos adaptado seguimientos, reuniones, y formaciones que se han sostenido adaptándolas al formato digital y también eventos importantes como la Jornada de celebración de los 20 años de Medidas Penales Alternativas, donde los equipos tuvieron un papel muy protagonista del largo recorrido del servicio en este ámbito con un reconocimiento patente por parte del Departamento de Justicia.

No lo hemos hecho solas. «Ahora más que nunca», nos hemos dicho muchas veces, teníamos que trabajar en red para superar los obstáculos que teníamos y aquí, administraciones, empresas, entidades, ciudadanía han contribuido a construir nuevas sinergias de trabajo colaborativo. El voluntariado IRES, también, ha tenido un papel principal, iniciando este 2020 un nuevo plan para impulsar y hacer crecer esta área dentro de la organización.

Entre todos y todas, profesionales de IRES, conformamos un sistema interconectado donde las personas son el centro de nuestra acción. Os quiero dar las gracias porque en momentos de dureza que nos ha dado en 2020 emerge lo que realmente tiene valor en una organización y son las personas que la conforman; y se ha demostrado con creces que así es, ¡GRACIAS!

Deseo un 2021 donde podamos desarrollar más que nunca todas aquellas habilidades que tenemos como organización para alcanzar un mayor impacto en mejorar las vidas de muchas personas, contribuyendo al mismo tiempo en la defensa de un sector que más que nunca se ha visto que somos esenciales , seguiremos luchando por este reconocimiento.