‘No hi ha espai per al masclisme’, reconocida como buena práctica por los servicios sociales de Mallorca
La campaña No hi ha espai per al masclisme, impulsada por los Servicios Sociales de la Mancomunidad Pla de Mallorca y Porreres con la colaboración de la Fundación IRES, ha sido reconocida como buena práctica en los Servicios Sociales Comunitarios Básicos de Mallorca por el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS). Se trata del primer proyecto reconocido y acreditado dentro de este nuevo programa, que tiene como objetivo identificar, dar visibilidad y poner en valor experiencias de éxito desarrolladas desde los servicios sociales comunitarios de la isla.
Este reconocimiento pone en valor una iniciativa que, desde el curso 2021-2022, ha ido creciendo y adaptándose a las diferentes realidades del territorio para prevenir las violencias machistas y promover una sociedad más igualitaria. Su continuidad, dimensión supramunicipal, capacidad de adaptación y transferencia e impacto comunitario han sido algunos de los elementos destacados en su acreditación.
Cinco años ampliando la mirada sobre el machismo
A lo largo de cinco ediciones, la campaña ha ido abordando el machismo desde diferentes ámbitos de la vida cotidiana, ampliando progresivamente su alcance hasta llegar a los 14 municipios del Pla de Mallorca.
El primer curso, 2021-2022, se centró en los espacios públicos y la administración, con acciones de sensibilización y formación dirigidas a profesionales como la policía, los servicios sociales o las escuelas infantiles, así como la instalación de más de 200 placas informativas con códigos QR de ayuda en los municipios.
Durante el curso 2022-2023, la iniciativa se trasladó también a los espacios de ocio y restauración, con la creación de una red de establecimientos adheridos y el despliegue de los canales digitales de la campaña.
La edición 2023-2024 puso el foco en el ámbito deportivo, con acciones para promover un deporte libre de machismo y prevenir conductas machistas, especialmente en el fútbol base, además de poner en marcha los primeros puntos informativos en los mercados locales.
Durante el curso 2024-2025, la campaña abordó la violencia simbólica en la cultura, las artes y la comunicación, reflexionando sobre los estereotipos, la cosificación y las representaciones de las mujeres. Entre las acciones de esta edición destacan una mesa redonda con mujeres artistas en el IES Sineu y un mural en el IES Porreres.
Finalmente, durante el curso 2025-2026, la campaña ha dado un paso más hacia el ámbito privado y familiar, centrándose en la corresponsabilidad y las masculinidades igualitarias e interpelando especialmente a los hombres como agentes de cambio.
Esta evolución ha permitido que el proyecto no se limite a sensibilizar sobre las violencias machistas, sino que trabaje también sobre sus causas y manifestaciones cotidianas, implicando a administraciones, profesionales, centros educativos, entidades, familias y ciudadanía.
Una quinta edición con un fuerte impacto comunitario
Durante el curso 2025-2026, No hi ha espai per al masclisme ha mantenido una intensa actividad formativa y comunitaria en los diferentes municipios del Pla.
Se han realizado 13 sesiones formativas dirigidas a personal de los ayuntamientos, concejalías, escuelas infantiles y ciudadanía, con una valoración media de 8,3 sobre 10. Paralelamente, los 13 Puntos Lila desplegados en ferias y mercados de 13 municipios han permitido llegar directamente a 539 personas mediante dinámicas participativas e informativas.
La sensibilización también ha tenido un papel destacado en los centros educativos. En el IES Sineu, 88 alumnos de 1.º de Bachillerato participaron en talleres coeducativos para cuestionar los mitos del amor romántico, con el testimonio en primera persona de supervivientes de violencia machista vinculadas al proyecto de la Fundación IRES Venus Sin Canon.
En el IES Porreres, las dinámicas sobre relaciones sanas, corresponsabilidad e interseccionalidad llegaron a 506 jóvenes, mientras que en el CEIP Maria de la Salut se desarrollaron siete talleres dirigidos a 171 alumnos de educación infantil y primaria para trabajar los estereotipos de género asociados a los juguetes y poner en valor las tareas de cuidado.
La comunidad también ha sido protagonista de acciones como el mural participativo de Santa Eugènia, una iniciativa artística e intergeneracional en la que vecinos y vecinas, niños y niñas del esplai y la asociación de mujeres crearon conjuntamente una obra en torno al reparto equitativo de las tareas del hogar y las masculinidades corresponsables.
Del territorio a las redes: más de 195.000 visualizaciones
La campaña ha reforzado también su estrategia digital para llegar más allá de las actividades presenciales y superar las barreras derivadas de la dispersión geográfica del territorio rural.
El perfil de Instagram @nohihaespaiperalmasclisme ha superado los 1.000 seguidores y ha registrado más de 195.000 visualizaciones a lo largo del curso. A través de contenidos pedagógicos, reels informativos y la difusión de una Guía de Recursos disponible en catalán, castellano y árabe, la campaña ha ampliado su alcance y ha facilitado el acceso a recursos de prevención y sensibilización.
El impacto del proyecto también ha trascendido el ámbito local, con presencia y cobertura en diferentes medios de comunicación públicos y comarcales.
Un reconocimiento a una manera de trabajar desde la comunidad
Para la Fundación IRES, este reconocimiento representa también un reconocimiento al trabajo en red, la prevención y la acción comunitaria como herramientas fundamentales para avanzar hacia una sociedad libre de violencias machistas.
El hecho de que la campaña haya sido incorporada al banco de buenas prácticas del IMAS contribuye a dar visibilidad a una experiencia que demuestra el valor de trabajar desde el territorio, de manera coordinada y sostenida en el tiempo. El objetivo del programa del IMAS es, precisamente, favorecer el intercambio de experiencias y facilitar que las iniciativas que funcionan puedan servir de inspiración y referencia para otros servicios sociales de Mallorca.
Después de cinco años, No hi ha espai per al masclisme continúa avanzando con una mirada cada vez más amplia y comunitaria. Y lo hace con una idea clara: la prevención de las violencias machistas es una responsabilidad compartida y la igualdad se construye, día a día, en todos los espacios de nuestra sociedad.
Desde la Fundación IRES celebramos este reconocimiento y continuamos trabajando, junto con la Mancomunidad Pla de Mallorca y Porreres, para hacer posible que cada vez haya menos espacios para el machismo.