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La vuelta al colegio: mucho más que empezar un nuevo curso

No todos los inicios de curso serán fáciles, y eso no significa que estéis haciendo nada mal ni que el proceso de acogida no avance.

Fundació IRES
14 septiembre de 2026

Para muchos niños y niñas, septiembre es sinónimo de reencuentros, nuevas ilusiones y rutinas. Pero para otros, este cambio también puede despertar emociones intensas que no siempre son fáciles de identificar o expresar.

Los nuevos referentes, los cambios de rutina o la separación diaria de la familia, así como el regreso a casa, pueden activar sentimientos de inseguridad. Además, es habitual que, en momentos de transición, como puede ser el inicio de curso, los niños y niñas que se encuentran en acogimiento reactiven mecanismos de supervivencia construidos a lo largo de su historia.

Estos días es posible que observéis comportamientos que os desconcierten: más irritabilidad, dificultades para separarse de vosotros, regresiones, etc. A menudo, detrás de estas reacciones no hay una falta de voluntad o un deseo de desafiaros, sino la necesidad de sentirse seguros ante un contexto que su cerebro puede interpretar como amenazante.

¿Qué deberían tener en cuenta las familias de acogida en la vuelta al colegio?

El impacto de los cambios, siendo conscientes de las dificultades y las potencialidades de cada niño o niña para poder acompañarle en su adaptación.

¿Cómo podéis acompañarles en esta transición?

Ofreciéndoles una base segura desde la que puedan afrontar este nuevo reto y en la que se tenga en cuenta su propio ritmo.

Aquí tenéis algunos ejemplos:

  • Anticipando los cambios y explicándole qué va a pasar, siempre que sea posible.
  • Manteniendo rutinas previsibles que le transmitan seguridad.
  • Poniendo palabras a las emociones sin juzgarlas: «Entiendo que hoy te cueste volver», «Parece que estás preocupado».
  • Manteniendo una comunicación cercana con la escuela para que pueda comprender su historia e interpretar los comportamientos desde una mirada respetuosa y sensible al trauma.
  • Recordando que el comportamiento es una forma de comunicación y preguntándoos qué puede estar necesitando en ese momento, más que qué está haciendo mal.

El papel de las familias de acogida sigue siendo esencial. No todos los inicios de curso serán fáciles, y eso no significa que estéis haciendo nada mal ni que el proceso de acogida no avance.

Los vínculos seguros se construyen de forma progresiva. En momentos como la vuelta al colegio, en los que puede haber miedo, incertidumbre o desbordamiento emocional, entre otras emociones, contar con un adulto disponible y estable refuerza la sensación de seguridad.

Cuando existen dificultades en el apego, la vuelta al colegio también puede poner a prueba el vínculo que estáis construyendo. Un niño o niña puede mostrarse especialmente dependiente o, por el contrario, rechazar la ayuda justo cuando más la necesita. Ambas respuestas pueden ser formas de protegerse ante el miedo al rechazo, a la separación o a volver a sentirse vulnerable.

Ante este momento especialmente intenso, os recordamos algunas ideas que pueden seros útiles para reflexionar sobre cómo afrontar esta nueva etapa. Y a ti, ¿qué te ayuda?