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La Fundació IRES impulsa una jornada de inovación social sobre la importancia de la medida del impacto

El encuentro ha contado con la participación del 60% del equipo de la Fundación para compartir conocimientos y experiencias en este ámbito.

Fundació IRES
13 octubre de 2026

Desde la Fundació IRES hemos celebrado la 2.ª Jornada de VulnerHabilitat, un encuentro interno que ha permitido debatir y compartir experiencias en torno a la medición del impacto social y del Índice de VulnerHabilitat, nuestra herramienta de evaluación. La sesión ha contado con más de 130 profesionales del equipo, tanto de Cataluña como de las Islas Baleares, y se ha desarrollado con una dinámica interactiva y participativa, que ha favorecido la reflexión y el debate en torno a esta materia.

En los últimos años, la medición del impacto ha ganado protagonismo y ha ido adquiriendo un peso creciente tanto en el ámbito empresarial como en las organizaciones sociales, las administraciones y el mundo de la inversión. Este interés responde a diferentes factores, entre los que se encuentran el impulso de nuevos marcos legales e iniciativas vinculadas a la sostenibilidad y a la inversión de impacto, así como la mayor necesidad de disponer de información que permita entender los efectos de la actividad de las organizaciones sobre las personas, la sociedad y el medio ambiente.

En este contexto, medir el impacto va más allá de cuantificar la actividad o los resultados alcanzados. Permite profundizar en los cambios que se producen a partir de las intervenciones, generar evidencias para orientar la toma de decisiones y disponer de información útil para mejorar la gestión de los servicios. Al mismo tiempo, contribuye a reforzar la transparencia y la rendición de cuentas ante los diferentes grupos de interés y a comunicar de manera más fundamentada el impacto social generado por las organizaciones.

La medición del impacto social, una tendencia creciente

Para profundizar en el debate en torno a esta materia, la jornada ha contado con la ponencia «De la evidencia a la decisión: la medición del impacto social», a cargo de Patricia Polvora, CEO y fundadora de The Social Consulting Agency, especialista en la medición del impacto social.

Durante su intervención, ha puesto el acento en la necesidad de ir más allá de la recogida de datos para entender qué cambia realmente como resultado de la intervención social. Así, ha planteado la importancia de pasar de los resultados inmediatos (outputs) a los efectos y cambios que se producen en la vida de las personas (outcomes).

La medición del impacto, ha señalado, debe servir para «tomar decisiones estratégicas, operativas y tácticas que van a transformar las vidas de las personas», yendo más allá de ser útil como herramienta de comunicación o para la rendición de cuentas.

Según Pólvora, medir el impacto implica evaluar, a partir de datos y evidencias, qué cambios genera un proyecto en las personas y su entorno. Desde esta óptica, ha puesto el foco en la huella que dejan las intervenciones en la vida de las personas. «Si no hay huella, no hay valor», ha afirmado. Al mismo tiempo, ha subrayado la importancia de incorporar la voz de las personas para entender los cambios que se producen en sus vidas. En este sentido, la medición del impacto permite ir más allá de lo que un proyecto prevé y conocer qué cambia realmente desde la perspectiva de las personas en las que incide.

Para hacer evaluable este cambio, actualmente se cuenta con diversas metodologías, una de ellas, como ha indicado la especialista, es el Retorno Social de la Inversión (SROI), una metodología que permite cuantificar y monetizar el impacto social, ambiental y económico generado para reflejar el valor real creado por cada euro invertido. Aunque se trata de un marco de referencia consolidado, su aplicación práctica continúa siendo desigual y todavía representa un reto para muchas organizaciones.

De la vulnerabilidad a la VulnerHabilitat

En este contexto, la directora operativa de Cataluña de la Fundació, Eva Alesanco, y la directora operativa de las Islas Baleares, Aina Capellà, han explicado el proceso participativo interno que ha culminado en la definición del marco teórico y metodológico de IRES.

En la Fundació entendemos que todas las personas podemos encontrarnos en una situación de vulnerabilidad en algún momento, pero hay quienes necesitan un acompañamiento profesional para poder afrontar estos momentos de dificultad.

Esta manera de entender el acompañamiento se concreta en el concepto de la VulnerHabilitat, la esencia de nuestro modelo de intervención. Una metodología compartida entre servicios, equipos y territorios que pone el foco en las habilidades, competencias y recursos que tenemos las personas para afrontar las dificultades y generar nuevas oportunidades.

Es decir, transformar la vulnerabilidad en VulnerHabilitat. Pero ¿cómo medimos los cambios en las personas que atendemos? Esta reflexión es la que nos llevó a desarrollar el Índice de VulnerHabilitat.

El Índice de VulnerHabilitat, una herramienta para medir la transformación social

Para entender cómo se concreta en la entidad la medición del impacto, Marta Cañadilla, coordinadora de gestión del ecosistema Sant Martí, y Daniel Jiménez, responsable del Ecosistema, han compartido, por su parte, el desarrollo y la implementación del Índice de VulnerHabilitat, una herramienta de evaluación transversal y supraprogramas, que complementa los objetivos específicos y/o planes de trabajo de cada servicio o proyecto.

El Índice se ha construido de manera colectiva y gracias a esta herramienta propia, evaluamos la evolución de la multivulnerabilidad que atraviesan las personas durante el proceso de nuestro acompañamiento. La herramienta recoge una valoración inicial de la situación de la persona y de las dimensiones vitales que se trabajan, y una valoración final que permite visibilizar su evolución y medir los cambios producidos a lo largo de la intervención.

Su implementación nos ha permitido identificar en qué dimensiones de la vida de las personas incidimos más desde nuestros proyectos y disponer de una visión más global de las situaciones que acompañamos. Como han explicado, el Índice «sistematiza la intervención, ofreciendo una mirada más amplia de cuáles son las dimensiones donde podemos impactar y nos ordena de qué forma podemos guiar esta intervención».

Actualmente disponemos de un Índice para personas adultas (implementado en el 88 % de los proyectos) y de otro para infancia (91 %). Hasta ahora, se han realizado 2.656 evaluaciones iniciales y 1.432 finales.

La experiencia de los equipos

Pero ¿cómo se aplica el Índice en el día a día de los servicios? ¿Qué supone? Ana Urquijo Pancorbo, directora del Servicio de Atención Psicológica a mujeres víctimas de violencias machistas y sus hijas e hijos del Consell de Mallorca (SAP), y Carolina Villar Romón, coordinadora y técnica del proyecto Impulsa Granollers, han compartido algunos aprendizajes y retos que ha comportado incorporar esta herramienta a los servicios.

Ana Urquijo ha explicado que la integración del Índice ha requerido un proceso de adaptación y sistematización de las evaluaciones iniciales y finales, pero también ha contribuido a enriquecer los resultados y fortalecer la metodología del proyecto, entre otros aspectos. Por su parte, Carolina Villar ha señalado el tiempo que requiere completar la herramienta al inicio y al final de la intervención, y ha destacado que los resultados permiten analizar la evolución del proyecto, aportar información para un análisis más global de la entidad y homogeneizar la evaluación entre las profesionales.

Así pues, el Índice de VulnerHabilitat no solo nos ayuda a medir la transformación en la vida de las personas atendidas. También nos permite generar información para disponer de informes de impacto social, avanzar en la investigación, desarrollar metodologías innovadoras y optimizar procesos internos, entre otros.

El equipo de la Fundació también ha destacado la buena valoración de esta herramienta entre los diferentes grupos de interés, como las empresas y entidades colaboradoras, por el impacto que tiene en la mejora de la vida de las personas, al tiempo que pone en valor su contribución en nuestros proyectos e iniciativas.

Nuestros retos de futuro

Como parte de este camino, todavía quedan retos por alcanzar. Así, entre las prioridades se encuentran ampliar la implementación del Índice para personas adultas al 100 % (actualmente 88 %) de los servicios de Cataluña y las Islas Baleares, así como aplicar el Índice de VulnerHabilitat infantil a los servicios donde sea pertinente. Al mismo tiempo, se quiere avanzar en la interrelación de las medidas de evaluación para disponer de una visión más global de las situaciones y continuar trabajando en su validación como instrumento de medición del impacto, entre otros objetivos.

En este escenario, la medición del impacto se evidencia como una clave estratégica para nuestra entidad y para todas las organizaciones que quieren comprender mejor el impacto de su actividad y potenciar su capacidad transformadora.